Aquí en este
poema vemos la idea de que un Dios o un ser supremo ya no existe. Tal vez es
como dice el Nietzsche; no podemos saber adónde vamos ni de dónde venimos, es
un misterio. La línea “Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto” me hizo
pensar en una línea de Hamlet por Shakespeare. ¿Ser o no ser? Es la cuestión.
Es una pregunta muy similar. ¿Vale las penas de la vida? ¿Vale vivir la vida si
sabemos que va a acabar con dolor? Es difícil contestar esta pregunta si no es
miembro de La Iglesia de Jesucristo de Los Santo de Los Últimos Día.
Como ya mencionaste al fin de tu comentario, ser miembro de la iglesia SUD nos da el consuelo y la esperanza. Pero cuando trato de imaginar como seria yo sin la sabiduria del evangelio, pienso que estaria de acuerdo esta idea, porque sin el evangelio justamente no valdria la pena.
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