Con frecuencia en
Cien años de soledad, y quizás sea en
parte por el uso del tiempo que García Márquez emplea, se siente como si uno
estuviera en sueño. Lo que me fascinó más de este capítulo fue en el penúltimo
párrafo cuando habla de que José Arcadio Buendía se consolaba con el sueño. Me
imagino que a otras personas se les ocurrió lo mismo, pero esta parte me hizo
recordar mucho de la película “Inception”. No sé si Christopher Nolan haya
leído Cien años pero en “Inception” la
esposa del protagonista (interpretado por Leonardo DiCaprio) se queda en el sueño
porque cree que ese sueño es la realidad. Cuando llega al mundo real cree que
está en un sueño entonces se suicida para llegar a lo que ella cree que es la
realidad. Algo muy parecido sucede con José Arcadio Buendía porque él va de un
cuarto a otro, profundizándose tanto en los sueños que se confunde y se queda
en un cuarto de los sueños creyendo que había llegado a la realidad.
Es posible que García Márquez nos quiere decir que a veces en nuestro mundo la gente pierde la vista de lo importante y se queda en su "sueño irreal" creyendo que su sueño y forma de ver/punto de vista es la única manera de ver. Tenemos que tratar de ver la realidad o tratar de no perdernos en solo una manera de ver al mundo.
Lo raro para mi es que veia a Prudencio Aguilar, pero en realidad fue su esposa que le hacia todas las cosas cotidianas que Jose Arcadio Buendia vio a Augilar hacer. De pronto la realidad, impacto el sueño de Jose Arcadio Buendia. Hasta que se vio en un cuarto exactamente identical al real donde habia estado. Tal vez esta diciendo que percibiremos las cosas como querramos a pesar de como son en realidad.
ReplyDeleteCreo que es muy fácil de decirnos a nosotros mismos lo que queremos creer. Creo que a veces no podemos, o no queremos hacer frente a algunas cosas. Entonces enfocamos en algo diferente, o en solo una parte, y fingir que lo demás no existe o no es importante. Yo lo hago con cosas políticas. Si no presto atención a eso, no me afecta. Sé que eso no es la verdad, pero todavía pongo mi cabeza en la arena.
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